El Ayuntamiento recogerá aportaciones sobre las actuaciones previstas en el entorno de Canteras, Arturo Campión, Navarra y Plaza Euskal Herria, y en Larrazko, Dorrondea y el entorno de Lerín
Ansoáin quiere seguir mejorando sus calles. Hacerlas más accesibles, más amables, más verdes y más cómodas para la vida diaria. Con ese objetivo, el Ayuntamiento va a abrir un proceso de consulta ciudadana sobre dos actuaciones previstas en el espacio público del municipio.
La consulta servirá para explicar qué se quiere hacer y para recoger aportaciones de las personas que viven, caminan, trabajan, compran, cuidan o utilizan los equipamientos de estas zonas. La experiencia cotidiana del vecindario puede ayudar a detectar necesidades, cuidar detalles y mejorar los proyectos dentro de sus posibilidades reales.
El proceso forma parte del Plan Estratégico de Ansoáin 2024-2030 y da continuidad al trabajo iniciado con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible y con Antsoaingo Kaleak, el documento que recoge recomendaciones para diseñar calles más caminables, accesibles y pensadas para la convivencia. Se enmarca, también, en Ansoáin, comunidad que cuida, un proyecto transversal que afecta a todos los estamentos y actividades municipales.
El Ayuntamiento quiere avanzar hacia un modelo de calles que no sean solo lugares de paso. Calles que también sirvan para encontrarse, descansar, jugar, acompañar, acceder a servicios, comprar o cuidar. En definitiva, espacios públicos que faciliten la vida cotidiana.
La consulta se centrará en dos actuaciones. La primera afectará al entorno de Canteras, Travesía Canteras, Arturo Campión, Navarra y Plaza Euskal Herria. Se trata de una obra integral vinculada al Plan de Inversiones Locales, que permitirá renovar redes, pavimentos y alumbrado, mejorar la accesibilidad, reforzar la prioridad peatonal, incorporar vegetación y mobiliario urbano, y calmar el tráfico.
La actuación prevé regular la zona como un área de convivencia con prioridad peatonal. También contempla la creación de un pavimento continuo y sin barreras arquitectónicas, la plantación de arbolado y vegetación en parterres con drenaje urbano, la instalación de mobiliario urbano y el soterramiento del cableado del alumbrado público. La intervención comprende un ámbito aproximado de 5.925 metros cuadrados.
La segunda actuación se desarrollará en Larrazko, Dorrondea y, de forma menor, en la calle Divina Pastora. En este caso, se plantea una intervención de urbanismo táctico para mejorar la continuidad peatonal, ordenar recorridos y paradas breves, reforzar la seguridad vial e iniciar el corredor verde Ezkaba-Arga.
Esta intervención permitirá dar los primeros pasos para conectar progresivamente la ladera de Ezkaba, el parque de La Ronda, el eje Lerín-Larrazko-Dorrondea y el Parque Fluvial. También busca ordenar las llegadas y paradas breves vinculadas a la escuela y a Idaki y la zona deportiva, reducir conflictos entre vehículos y peatones, e incorporar vegetación y elementos de estancia.
El Ayuntamiento subraya que la consulta no parte de una hoja en blanco. Los proyectos ya tienen un grado importante de definición y cuentan con condicionantes técnicos, económicos, administrativos y de plazo. Por eso, el proceso no plantea diseñar de nuevo las actuaciones, sino informar con claridad, recoger aportaciones viables y aprender para futuros procesos participativos.
La ciudadanía podrá participar a través de un cuestionario online, que estará disponible hasta final de mes. También se colocarán puntos físicos de participación con urnas en Lapurbide, Harrobi e Idaki. Además, el próximo 26 de mayo, se celebrará una jornada informativa con visitas guiadas a los espacios sobre los que se va a actuar.
El cuestionario recogerá la relación de cada persona con estas zonas y preguntará qué aspectos considera más importante mejorar: accesibilidad, seguridad vial, iluminación, sombra, vegetación, bancos, zonas de descanso, convivencia entre usos, carga y descarga, estética o cuidado del entorno. También se podrán proponer pequeños detalles que ayuden a hacer estas calles más amables, cuidadoras e inclusivas.
Una vez finalizada la consulta, el Ayuntamiento realizará una devolución pública de los resultados. En ella explicará cuántas personas han participado, cuáles han sido las principales aportaciones, qué cuestiones podrán incorporarse o estudiarse, y cuáles no podrán aplicarse por motivos técnicos, económicos, normativos o de plazo.
Con este proceso, Ansoáin quiere seguir avanzando en una forma de entender el espacio público como parte esencial del cuidado de la ciudadanía. Porque una calle accesible, segura, sombreada, cómoda y viva no solo mejora el municipio. También mejora la vida diaria de quienes lo habitan.